Cuatro preguntas que revolucionarán tu mente

Cuatro preguntas que pueden cambiar tu vida y poner fin al sufrimiento, sea cual sea la circunstancia.
No son preguntas complicadas, son preguntas que nos hacen pararnos a reflexionar, y nos llevan a autoanalizarnos y conocer nuestro “yo” interior.

Las 4 Preguntas

¿Eso es verdad?

Muchos de nuestros pensamientos vienen de creencias que tenemos automatizadas.
(Por ejemplo: Mi pareja no me ayuda nada en casa -> es un/a vag@).

Cuando esas creencias las racionalizamos y les intentamos buscar el significado que tienen, vemos que no son del todo ciertas.
(Puede que mi pareja trabaje muchas horas al día y que se encargue de hacer la comida).

Se calcula que de media tenemos al día 60.000 pensamientos, por lo que necesitamos una serie de atajos que nos permitan procesar la mayoría de ellos rápidamente y con el menor gasto energético, si no no haríamos nada más en todo el día.

¿Tienes la absoluta certeza de que es verdad?

Se nos da muy bien creer y muy mal dudar”. Jaime Rodríguez de Santiago.
Estas creencias están tan arraigadas a nosotros que muchas veces no será suficiente con cuestionarlas una sola vez.

¿Cómo reaccionas cuando tienes ese pensamiento?

Existe una tendencia de atribuir los errores de los demás a causas internas (su personalidad) y en cambio cuando nosotros cometemos un error lo atribuimos  a causas externas (mala suerte, fuerzas ambientales, dificultad de la tarea).
A esto se le llama error de atribución o sesgo de correspondencia.

Deberíamos ser conscientes de este sesgo y reflexionar dónde se encuentra el foco de la causa de nuestro malestar (interno o externo).

¿Quién serías sin ese pensamiento?

Tendemos a identificarnos mucho con nuestros pensamientos cuando estos dependen de otros factores, como por ejemplo la situación o nuestro estado de animo.
Por eso si somos capaces de poner una distancia entre nosotros y el pensamiento ganaremos en claridad mental.

Vista desde arriba: es una técnica de distanciamiento cognitivo, que nos ayuda a alejarnos mentalmente de nuestro malestar. Se trata de tener una mejor perspectiva y no concentrar toda nuestra atención en aquello que tememos (visión de túnel).

Es uno de los pasos de la técnica RAIN una técnica para trabajar con emociones negativas.
No te identifiques con la emoción. Tú no eres la emoción, esta pasara.

Ocúpate de tus asuntos.

Utiliza la dicotomía del control para diferenciar lo que depende de ti y lo que no.
Céntrate en los asuntos que puedes afrontar porque dependen de ti.

No son nuestros pensamientos, sino el apego a ellos lo que origina el sufrimiento.
Tras cada sentimiento incomodo hay un pensamiento que no es verdadero.

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