La falacia de la madera verde

En el libro antifragil Nassim Taleb nos habla de la falacia de la madera verde.

A Taleb le contaron una historia acerca de un tipo llamado Joe Siegel, uno de los comerciantes con más éxito de un producto llamado “madera verde”. Curiosamente ese hombre no conocía nada sobre la madera verde. De hecho pensaba que no era madera recién cortada, sino madera pintada de verde.

Sin saber algo tan básico como cual era el producto que estaba vendiendo, se dedicó a ello, lo convirtió en su profesión.

Aquel “experto” en madera desconocía una cuestión tan básica como el significado de “verde”, pero por otro lado conocía cosas sobre la madera que los no expertos consideraban importantes.

Quien le cuenta la historia a Taleb era un comerciante que se había arruinado con ese mismo comercio conociendo todos los detalles de la madera verde. Lo que era, sus circunstancias físicas, las económicas y todo lo que se podría saber sobre esa materia prima.

¿Cuál es entonces la falacia?

La falacia de la madera verde

No se trata de conocer el mayor número de detalles sobre algo, sino de conocer lo esencial para tus fines. El conocimiento de detalles sin importancia práctica puede ser una distracción.

Para ser más eficaz en algo, no necesitas acumular un conocimiento académico extensísimo. Es más útil tener unas cuantas reglas claras sacadas de la práctica.

“Así que vamos a llamar a la madera falacia verde a la situación en la que uno de los errores son una fuente de conocimiento necesario – el verdor de la madera – por otro, menos visible desde el exterior, menos tratable, menos narrables.” – Taleb

Ejemplos

Una primera aparición de esta falacia se encuentra en la historia antigua de Tales. 

Aristóteles explica que Tales reservó las prensas de aceite antes de la cosecha de aceitunas con un descuento, solo para alquilarlas a un precio elevado cuando la demanda alcanzó su punto máximo, siguiendo sus predicciones de una cosecha particularmente buena.

Aristóteles atribuye el éxito de Tales a su capacidad para pronosticar correctamente el clima. Sin embargo, no fue su habilidad para pronosticar lo que hizo que Tales tuviera éxito, sino que «Tales se puso en posición de aprovechar su falta de conocimiento … de que no necesitaba entender demasiado los mensajes de las estrellas».

Conclusiones

Puede que las personas a las que tildamos de ignorantes no lo sean tanto.

Hay muchas cosas que llamamos ‘conocimiento relevante’ cuando en realidad no lo son tanto

No estamos en contra del conocimiento, al contrario. Ser curiosos, leer y aprender cosas nuevas nos parece algo importante.

Infórmate de fuentes que conozcan la materia y hayan conseguido los resultados que tú quieres conseguir.

En realidad, el primer comerciante de leña verde quizá no sabía nada de leña. Pero a él no le interesaba la leña, sino el comercio de leña. Y de eso sabía mucho más que nadie.

Se consciente que puedes saber mucho de un tema y que otro lo venda mejor sin tener ni la mitad de conocimientos sobre el producto.

Como hemos dicho: No se trata de conocer el mayor número de detalles sobre algo, sino de conocer lo esencial para tus fines.

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