Creencias Irracionales

Albert Ellis fue un psicoterapeuta cognitivo estadounidense que desarrolló la terapia racional emotiva conductual (TREC) a partir de 1955. ​ Llegó a ser considerado el segundo de los psicoterapeutas más influyentes de la historia (por delante de Sigmund Freud).

Ellis basó su propuesta en que el ser humano posee poder para elegir su estado emocional. Una de sus celebres frases está muy asociada a la filosofía estoica:  «La perturbación emocional no es creada por las situaciones sino por las interpretaciones que damos a esas situaciones«.

Estos son los tres monstruos que según Ellis no nos dejan avanzar:

  • Tengo que hacerlo bien
  • Tienes que tratarme bien
  • El mundo debe de ser fácil

A continuación exponemos las 11 creencias irracionales de Albert Ellis.
Os proponemos el ejercicio de leerlas, pensar si nos sentimos identificados de alguna manera, buscar la irracionalidad de cada frase y darle la vuelta con creencias mas adaptativas.

1. «Es una necesidad extrema para el ser humano adulto el ser amado y aprobado por prácticamente cada persona significativa de la sociedad»

Busca tu propia aprobación. Haz las cosas de la mejor manera posible pero no  por el hecho de cumplir o satisfacer a los demás sino para cumplir con tus propios objetivos

2. «Para considerarse uno mismo valioso se debe ser muy competente, suficiente y capaz de lograr cualquier cosa en todos los aspectos posibles».

Es prácticamente imposible ser competente en todos los aspectos de la vida. Hay que conocer nuestros puntos fuertes pero también nuestras flaquezas. Buscar el éxito constante genera frustración y nos hace estar permanentemente comparándonos con otros.
El miedo al fracaso puede llegar a inmovilizarnos.
Acéptate a ti mismo como un ser humano imperfecto que tiene limitaciones y fallos inevitables.

3. Ciertas personas son viles, malvadas e infames y deben ser castigadas y culpadas por su perversidad.

A veces cometemos errores sin darnos cuenta. Las personas que actúan mal, en la mayoría de los casos, no son plenamente conscientes de las consecuencias que generan sus comportamientos sobre los demás. La culpa no convierte a nadie en mejor persona, lo único que hace es añadir una dosis de angustia y ansiedad.

4. Es desastroso que las cosas no vayan por el camino que habíamos planeado.

El que las cosas no salgan como uno quiere debe hacernos recapacitar y aprender de lo que el destino nos quiere enseñar.  Evita la terribilitis. Intenta aprender de los problemas, fracasos y decepciones.

5. «La desgracia humana se origina por causas externas y la gente tiene poca capacidad o ninguna de controlar sus penas y perturbaciones.

 “La persona emocionalmente madura debe aceptar por completo el hecho de que vivimos en un mundo de probabilidades y de azar, donde no hay, ni probablemente jamás habrá, certezas absolutas, y debe darse cuenta de que no es para nada horrible”.

Céntrate en lo que sí esté bajo tu control.

6. Si algo es peligroso o temible, uno debe sentirse muy inquieto y obsesionado con la posibilidad de que ocurra.

Hay estudios que indican que hasta el 91% de las preocupaciones de las personas no se hacen realidad. «La gran mayoría de las cosas que nos hacen entrar en pánico son ‘peligros’ autocreados que existen casi por completo en nuestra propia imaginación”.

7. Es más fácil evitar ciertas responsabilidades y dificultades en la vida que afrontarlas.

Aunque a veces resulta más fácil postergar los problemas, esto suele traer consecuencias negativas. A menudo el peso de las tareas aplazadas es mayor que la energía que demandan para llevarlas a cabo.

8. Es normal depender de los demás porque necesitamos a alguien más fuerte en quien confiar.

Como seres sociales que somos, las relaciones interpersonales son una importante fuente de seguridad y validación emocional. Sin embargo, no podemos llegar al punto de dejar que los demás piensen o elijan por nosotros, eso nos anularía como personas.

9. Cuando algo del pasado nos conmocionó, nos seguirá afectando indefinidamente.

Hay experiencias que nos marcan y traumas psicológicos difíciles de superar, no cabe duda, pero no deben convertirse en algo que no nos deje evolucionar en la vida. El pasado debe ser únicamente una valiosa experiencia de vida, no una zona donde acampar indefinidamente.

10. Uno debe sentirse muy preocupado por los problemas de los demás.

No debemos sentirnos en la obligación de cargar con los problemas ajenos, sobre todo si esas personas no asumen la responsabilidad por ellos.

11. «Invariablemente existe una solución precisa, correcta y perfecta para los problemas humanos, y que si esta solución perfecta no se encuentra sobreviene la catástrofe»

No existe ni la seguridad total ni la perfección absoluta en el mundo. La búsqueda de certezas absolutas a menudo solo genera ansiedad y expectativas falsas.

¿Qué te han parecido estas creencias? ¿Te identificas en alguna de ellas? ¿Te ves capaz de cambiarlas?

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