Sofrosyne y el término medio

Me da la sensación de que cada vez vivimos tiempos de más extremismos y de confrontaciones. Parece que hay una corriente que nos lleva a tener que elegir un bando, “o defiendes una postura o la contraria”.

Esto se vive en todos los niveles y ámbitos, aunque es posible que sea más intenso en el plano político.

Como bien nos dice Victoria Camps en el libro “Elogio de la duda”, ser moderado carece de atractivo y no sirve para redactar titulares. Esa puede ser una razón que explique el hecho.

Los escenarios mediáticos potencian esta actitud y es fácil de viralizar gracias a las redes sociales.

Cada vez es más importante dudar, y que cojan auge palabras como cordura, sensatez, moderación, reflexión. Que establezcamos grises en la escala blanco/negro.

En el término medio esta la virtud (Aurea mediocritas)

“la virtud es una disposición voluntaria adquirida, que consiste en un término medio entre dos extremos malos, el uno por exceso y el otro por defecto” – Aristóteles.

Cuando lo aplicamos a nuestro comportamiento, el punto medio suele ser el que nos aporta cordura, donde se encuentra el equilibrio.

Aparecen varías preguntas que podemos realizarnos, ¿cuál es el término medio?, ¿quién lo determina?, ¿con que criterio?

Resulta obvio que no todo encaja en este principio, puesto que hay cosas que son malas en sí mismas (violencia, injusticia,…) pero en general creo que Aristóteles estaba muy bien encaminado cuando dijo esas palabras.  

Me gusta la postura de Montaigne, que despreciaba la figura del dogmático, de aquel que afirma como verdad innegable algo discutible, y me atrae la postura de la persona que sabe moderar sus emociones y ejercita el buen juicio.

Una buena práctica puede ser dejar a un lado las ideologías o creencias fuertes que no admiten corrección ni interpretación, las posturas inflexibles que abortan cualquier intento de diálogo. Las partes tienen que ser capaces de aportar razones, de utilizar un lenguaje que el otro pueda entender y aceptar.

El problema no es tanto de tener principios, como no estar dispuesto a someterlos a examen bajo ningún concepto.

“Hay principios equivocados, pero la libertad de opinión es una forma del derecho a la libertad y ha de permitir que uno se equivoque al hacer uso de ella. No es condenable. Lo que sí es condenable y antidemocrático es que ciertos principios dejen de ser vistos como creencias discutibles y se erijan en actos de fe o en verdades universalizables.” Victoria Camps.

El “termino medio” es el criterio de la virtud. Aprender a evitar el exceso y el defecto equivale a aprender a ser buena persona. La persona prudente es la que sabe gobernarse por el término medio. Requiere una sabiduría teórica y práctica.

“Es mucho más fácil andar por los extremos, donde la extremidad sirve de límite, de freno y de guía, que por la fía del medio, ancha y abierta, y según el arte que según la naturaleza; pero es también mucho menos noble y menos digno de elogio. …” Montaigne.

Equidistancia

Esta bien dudar y calibrar las distintas posiciones, pero hasta cierto punto. No podemos dudar de todo ni empezar de cero a cada rato. Hay un núcleo de “verdades” cuya puesta en cuestión significa renunciar a los logros conseguidos por la humanidad a lo largo de los siglos.

Creo que si estamos debatiendo si matar a alguien esta bien o mal, el punto medio no es lo idóneo. Podremos debatir algunos aspectos, pero creo que todos estaremos de acuerdo en que matar esta mal.

Y si eres neutral en situaciones de injusticia, puede que no estes actuando con justicia.

Sofrosyne (Sofrosina)

En la mitología griega, Sofrosyne era la personificación de la moderación, la discreción y el autocontrol. Su equivalente romana era Sobrietas (sobriedad)

Sofrosyne era hija de Érebo y la Noche, y fue uno de los espíritus que escaparon de la caja de Pandora cuando ésta la abrió. Huyó hasta el Olimpo, abandonando para siempre la raza humana.

La palabra se encuentra en los escritos de Platón, «Sofrosine es la mayor virtud, y la sabiduría es hablar y actuar en confianza, prestando atención a la naturaleza de las cosas«. 

El concepto Sofrosyne corresponde al ideal de excelencia de carácter y solidez de la mente, que cuando se combina en un individuo bien equilibrado conduce a otras cualidades, como la templanza, la moderación, la prudencia, la pureza y la autoestima.

En otros idiomas no hay una sola palabra que sea un equivalente simple, pero a veces se traduce como la prudencia, el autocontrol, la moderación o la templanza. Domino de uno mismo.

Esta virtud de prudencia, es la que nos puede llevar a decidir ese termino medio virtuoso.

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