Incomodidad voluntaria

En el grupo de Patreon de “El estoico” hemos realizado las últimas dos semanas el reto de la incomodidad voluntaria.

¿Qué es la incomodidad voluntaria?

Es una técnica estoica que reconoce la importancia de forzarse a la incomodidad.
Los estoicos alertaban sobre la búsqueda continua de la comodidad, que ya infectaba la antigua sociedad romana.

La gran mayoría de individuos vivimos en un estado de sumisión inconsciente, un exceso de comodidad, guiados por dos principios fundamentales:
-Evitar el dolor
-Buscar el placer inmediato

Esto esta generando problemas de salud.  
A nivel físico: una vida sedentaria aumenta el riesgo de obesidad, enfermedades del corazón, diabetes, …
A nivel psicológico: personas incapaces de hacer frente a los desafíos más cotidianos, insomnio, depresión, ansiedad, …

¿Por qué realizarla?

Renunciar a cosas que disfrutas te ayudará a apreciarlas más.
Con la incomodidad nos preparamos para lo peor, ponemos a prueba nuestra templanza y apreciamos lo que poseemos.

También sirve para darte cuenta que hay cosas que tememos que no son para tanto.

Séneca recomendaba dedicar varios días al mes a vestirse con ropa barata, comer poco y exponerse a los elementos, y preguntarse después “¿Es esto lo que tanto temía?”.

Consigues más fortaleza (física y mental), ganas en resiliencia y procrastinas menos.

¿Cómo realizar la incomodidad voluntaria?

Hay muchas formas. En el grupo han salido decenas de ideas.

Por ejemplo: Caminar descalzo, duchas de agua fría, subir por las escaleras, comer la fruta que menos te gusta, ir en bici al trabajo, siesta en el suelo, comer en posición seiza, ayunar, no tomar café o retrasarlo, no tomar azúcar, ver videos de gente que no te gusta (política, sálvame, …), no usar el teléfono durante un tiempo, quitar las redes sociales, realizar alguna actividad con los ojos cerrados, levantarte media hora antes, salir a correr lloviendo, leer cada día, levantar pesas …

Seguro que se te ocurren unas cuantas más.

La incomodidad voluntaria puede dar mucha pereza, es aquí donde estaría bien acordarnos de otra herramienta estoica.

La Dicotomía del Control

La dicotomía del control es saber diferenciar qué está bajo nuestro control y qué no.

Normalmente la utilizamos para tratar de anticiparnos a las cosas que nos podemos encontrar en el día. Pero la dicotomía nos puede ayudar incluso en el reto de las incomodidades.

«Al despuntar la aurora, hazte estas consideraciones previas: me encontraré con un indiscreto, un ingrato, un insolente, un mentiroso, un envidioso, un insociable…” – Marco Aurelio

Piensa que te vas a encontrar en el día, que cosas dependen de ti y cuales no.

Imagina que te has propuesto entrenar más, duchas de agua fría, ayuno intermitente o dejar las redes sociales durante un tiempo.

Apunta en una columna esas incomodidades. En otra columna apunta que depende de tí para poder lograrlas y en una última columna que no depende de tí.

Si voy a hacer series de fuerza, depende de mí apuntar en la agenda una hora para entrenar, ponerme una alarma, dejarme el bolso del gimnasio preparado, quedar con un amigo para ir a entrenar, mirar videos de entrenamientos, …

Si quiero alejarme de las redes sociales durante un tiempo, puedo desinstalar aplicaciones, establecer limites de tiempo, colocar apps en carpetas (más escondidas), desactivar las notificaciones, …

Nota final

En esta edad moderna en la que vivimos ya no tienes que moverte para comer, ya no tienes por qué pasar frío ni calor, ya no tienes que estar a oscuras, etc. Este exceso de comodidad debilita tu cuerpo y tu mente.

“Vivir siempre en la comodidad y pasar sin una pena en el alma es ignorar la otra mitad de la naturaleza.” – Séneca

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