Nuestra mente no piensa en términos absolutos. Juzgamos todo de manera relativa a un punto de referencia
Vamos a comprobarlo con ilusiones ópticas.
Ilusiones ópticas
Una ilusión óptica surge cuando se percibe mal una información, es decir, cuando se presenta ante nosotros una imagen que “engaña” a nuestro sistema visual y hace que percibamos la realidad de forma distorsionada.
Ilusión Delboeuf
Nos muestra que la percepción del tamaño de las cosas es relativa al entorno en el que se encuentran. Esta ilusión visual consta de dos círculos, rodeados cada uno de ellos por un anillo.


Es un tipo de ilusión óptica donde el punto rodeado de un gran anillo es típicamente percibido por los seres humanos como más pequeño que el del mismo tamaño de punto rodeado de un anillo de menor diámetro. Esto se debe a que el anillo crea un contexto específico en el que se perciben los puntos.
Ilusión Ebbinghaus
Esta ilusión óptica fue descubierta por Hermann Ebbinghaus a finales del siglo XIX, pero se popularizó en el mundo anglosajón de la mano de Titchener, motivo por el cual también se conoce como círculos de Titchener.

Vemos dos círculos de color naranja rodeados por otros círculos de color gris. El circulo naranja rodeado por los círculos grises más grandes parece más pequeño que el círculo naranja que está rodeado de círculos más pequeños. Sin embargo, los dos círculos naranjas son del mismo tamaño.
Conclusión
Ambas ilusiones ópticas tienen que ver con la percepción relativa del tamaño de las cosas.
Nuestro cerebro evalúa sus tamaños en relación a lo que tienen alrededor.
Otras ilusiones
Ilusión de Jastrow (1889)

La figura A parece menor que la figura B, pero en realidad ambas tienen idéntico tamaño > las dos piezas no están justo una debajo de la otra, sino siguiendo su lado oblicuo, con lo que la de abajo está desplazada a la derecha.
Tamaño de segmentos
Los segmentos tienen la misma longitud

Las líneas grises horizontales son paralelas, y los cuadrados blancos y negros son iguales
