Sesgos Cognitivos ¿Qué son?

Nuestro cerebro es maravilloso. Es algo que nos diferencia del resto de las especies, nos ha permitido crear el lenguaje, pensamientos racionales, leer, tocar instrumentos, meditar, escribir, …

El problema es que a veces, al ser tan conscientes de las capacidades de nuestro celebro y de los resultados que produce, pasamos por alto «trampas» que nos hace y errores que nos lleva a cometer.

Sesgos cognitivos: La mente nos engaña.

Nace como una necesidad evolutiva para que el ser humano pueda emitir juicios inmediatos que emplea nuestro cerebro para responder ágilmente ante determinados estímulos, situaciones o problemas, que por su dificultad y complejidad sería imposible procesar toda la información y por tanto necesita un filtrado.

Un sesgo cognitivo nos puede llevar a errores pero también nos permite decidir más rápido ante una decisión intuitiva cuando no haya tiempo para un razonamiento.

Es importante conocer estas trampas que nos crea el cerebro para prevenirnos y tomar mejores decisiones.

Según Daniel Kahneman (Un psicólogo estadounidense) el cerebro funciona básicamente en dos niveles o sistemas.

El sistema uno o implícito se encarga de dar respuestas rápidas, de manera automática, emocional, estereotipada y hasta subconsciente.

El sistema dos o explícito es más lento, nos cuesta esfuerzo ponerlo en marcha, por eso es poco frecuente. Es lógico, es calculador y va acompañado de la consciencia de estar solucionando un problema.

¿Por qué tenemos estos dos sistemas?

Se calcula que de media tenemos al día 60.000 pensamientos, por lo que necesitamos una serie de atajos que nos permitan procesar la mayoría de ellos rápidamente y con el menor gasto energético, si no no haríamos nada más en todo el día.

Además la evolución nos ha diseñado para tomar decisiones de manera instantánea. Si estoy en la selva y veo entre la maleza algo que se parece a un tigre, el cerebro no se puede poner a razonar y evaluar si puede ser un tigre, no cuentas las patas que tiene, si tiene colmillos, cuanto mide …
Lo que hace el cerebro de manera automática es decir que es un tigre y poner al cuerpo en alerta.

Con el sistema uno también realizamos las tareas sencillas como caminar o lavarnos los dientes, incluso simultáneamente.

El sistema dos se complica cuando queremos realizar varias acciones simultaneas.

Hay tareas que empezamos realizándolas con el sistema dos, y cuando la hemos realizado muchas veces entonces las hacemos usando el sistema uno. Por ejemplo conducir un coche, al principio necesitas mucha atención, luego lo automatizas.

La base del sistema uno es el sistema heurístico (una regla que se usa para resolver un problema). Es decir, atajos que utilizamos para conseguir respuestas rápidas y útiles.
Simplificar la realidad para abordarla. Se aplican de manera inconsciente y nos ayudan a procesar la información que tenemos disponible haciendo que nos quedemos con parte de ella y que descartemos el resto.

Esto los hace útiles pero también producen errores.
Cuando estos errores se repiten una y otra vez en circunstancias similares son lo que se llaman SESGOS.

Los heurísticos nos proporcionan atajos, estos pueden llevarnos a aciertos o errores, cuando esos errores se repiten de manera sistemática son sesgos.

Podríamos ver los sesgos como si lleváramos unas gafas puestas todos los días que nos hacen entender el mundo de manera ligeramente distorsionada en algunos aspectos sin que ni siquiera seamos conscientes de ello.
– JAIME RODRÍGUEZ DE SANTIAGO (KAIZEN) –

Hay más de 200 heurísticos y sesgos cognitivos en la literatura científica y es complicado clasificarlos.

Estamos rodeados por más de 11 millones de bits de información por segundo y es imposible que procesemos todo. Nuestro cerebro usa atajos mentales para seleccionar sólo aquella información que considera que nos será útil. Por ejemplo:

  1. Se fija más en cosas que están asociadas de forma no consciente con conceptos que usamos mucho o que recientemente hemos usado. 
  2. Tiende a prestarle mayor atención y darle valor a las cosas extrañas, graciosas, visualmente impactantes o sorprendentes y tendemos a omitir información que consideramos ordinaria o esperada.  
  3. Es especialmente hábil para detectar que algo ha cambiado
  4. Tiende a focalizar la atención en aquello que confirma nuestras creencias y a ignorar aquello que nos lleva la contraria. 
  5. Detecta defectos en los demás de forma mucho más fácil que los propios defectos.
  6. Y muchísimos más puntos

En Ikigai te iremos contando los más interesantes.

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