¿POR QUÉ NO SOY ASERTIVO?

La asertividad se aprende, no viene de serie. La vamos adquiriendo por imitación y refuerzo.

Una persona puede no haber adquirido las habilidades asertivas por varios motivos:

1- Falta de aprendizaje

  • Ha recibido CASTIGO por conductas asertivas: El ejemplo más típico es el de los niños, que se quejan de ser besuqueados o no querer besar a un adulto y les reprendemos diciéndoles que lo tenían que haber hecho cuando en realidad su conducta es más asertiva que la nuestra.
  • FALTA DE REFUERZO de conductas asertivas. Si la persona no se ve reforzada, no aprenderá a valorar esa conducta como algo positivo.
  • NO VALORAR EL REFUERZO SOCIAL: Si a una persona no le importa recibir alabanzas, sonrisas o muestras de cariño, no realizará conductas con el objetivo de obtenerlos.
  • OBTENER MÁS REFUERZO POR CONDUCTAS PASIVAS O AGRESIVAS: En el caso de la persona con conducta pasiva, es difícil cambiar su actitud, ya que el comenzar a decir lo que piensa o a decir que no, aunque sea de manera asertiva, va a acabar obteniendo menos refuerzos de las personas de su alrededor.

En el caso de la persona agresiva, el refuerzo de tener razón o conseguir lo que se quiere se suele conseguir de manera más rápida si se es agresivo que asertivo.

  • NO SABER DISCRIMINAR EL CONTEXTO en las que se debe emitir una respuesta concreta: Hay personas a los que los demás consideran pesado porque no saber distinguir cuándo su presencia es aceptada y cuando no. O personas que son patosas socialmente hablando, haciendo comentarios poco apropiados.

2- Ansiedad

Puede ocurrir que la persona conozca la conducta apropiada pero que sienta tanta ansiedad que no pueda llevarla a cabo de manera apropiada. Este fenómeno se conoce como “condicionamiento” o “generalización”. Ocurre cuando una persona ha tenido experiencias muy negativas que han quedado mentalmente unidas a situaciones concretas (ejemplo: Un niño que se sintió muy discriminado en el colegio porque fue a una clase nueva, y cada vez que se encuentra en una situación con mucha gente desconocida, revive esa emoción negativa).

3-Educación y creencias

El tipo de educación y las creencias limitantes que tengamos también afectarán mucho a nuestra manera de actuar.

En el libro (La Asertividad, expresión de una sana autoestima) Olga Castanyer nos habla de tres suposiciones tradicionales que a primera vista parecen normales pero que pueden limitarnos en gran medida haciéndonos sentir inferiores.

“Es ser egoísta anteponer las necesidades propias a las de los demás”.
“Hay que ser siempre lógicos y consecuentes”.
“Es vergonzoso cometer errores”.

En el fondo, estas ideas supeditan a la persona a la opinión de los demás o a la imagen que damos al exterior en vez de centrar la autoestima en nuestros propios logros.

4-Patrones irracionales de pensamiento

Como ya comentamos en una entrada reciente, todos tenemos desde pequeños una serie de creencias muy arraigadas, que nos salen de manera automática. Cuando estas creencias son muy muy importantes, supeditarán nuestra conducta y la harán menos asertiva.

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