El árbol de las ideas

No talas un árbol podando solo sus ramas.

Val Muñoz en su podcast Polymatas nos habla de esta analogía.

Imaginemos una idea como un árbol. El tronco es la idea principal, las ramas son parte de esa idea, características e ideas secundarias que dependen de la tesis central.

Si cortas el tronco el árbol terminará muriendo, pero si podas las ramas el árbol no muere.

El tronco sostiene el árbol, pero las raíces son sus verdaderos cimientos, son las creencias de las que arraigan las ideas.

Analogía (Idea y árbol)

Árbol                          Idea

Raíces                       Creencias de las que arraigan las ideas
Tronco                       Idea principal
Ramas                       Características e ideas secundarias

Ejemplos

Val Muñoz nos explica esta analogía usando el ejemplo del feminismo y el capitalismo.

Ejemplo del capitalismo

El tronco

Un sistema económico basado en medios de producción privados, donde el capital es el generador principal de riqueza y que postula que los recursos deben ser asignados a través del mercado.

Ramas

El mercado debe ser completamente libre para que funcione bien
La empresa privada es más eficaz que la publica
Unos impuestos altos perjudica a la economía en su conjunto
El estado no debe fijar los precios, ni máximos ni mínimos

Puedes apoyar el sistema capitalista y pensar que la empresa pública es positiva en ciertos sectores y que deberían existir algunas regulaciones, pero eso no destruye la idea del capitalismo, no corta el árbol, solo algunas ramas.

Feminismo

Tronco

El tronco del feminismo es el reclamo de la igualdad de derechos entre el hombre y la mujer

Algunas de sus ramas

Existe una brecha laboral que debe cerrarse.
Que hombres y mujeres somos biológicamente iguales salvo nuestros atributos físicos
Que el capitalismo es un sistema de origen patriarcal
Que hay un problema grave de violencia machista
Que debería haber paridad en los puestos de alta responsabilidad

Puedes creer que no debería haber paridad de puestos de responsabilidad para apoyar la idea feminista, porque las ramas no son imprescindibles.

Para tirar abajo la idea del feminismo alguien debe talar el árbol, es decir, necesitará dar argumentos de peso contra la idea de que mujeres y hombres deben tener los mismos derechos.

Esto ya lo intentaron las mujeres de la liga nacional de mujeres contra el sufragio, que se oponían al voto femenino a principios del siglo XX en Inglaterra.

Puedes leer más aquí: https://es.wikipedia.org/wiki/Liga_Nacional_de_Mujeres_contra_el_Sufragio

Nos cuesta diferenciar el tronco de las ramas.

Las raíces

Casi nunca vas a convencer a la otra persona, pero puedes buscar las causas profundas del desacuerdo. Las causas principales se basan en intuiciones, sesgos, sensaciones, miedos y valores que tenemos muy arraigados. Podríamos decir que esas causas son las raíces del árbol. Las raíces están bajo tierra y no se ven, pero sustentan todo el árbol. Si decíamos que el tronco es la idea central, las raíces son las creencias detrás de la idea.

La mayor parte del tiempo discutimos acaloradamente por ideas secundarias o terciarias: ramas.

Normalmente desconocemos cuáles son nuestras creencias más profundas y a menudo tampoco tenemos claro cuál es el tronco (la idea central). Así que dedicamos muchísima energía discutiendo por cosas superficiales.

Nuestras creencias ejercen una enorme influencia sobre nuestras ideas y comportamientos.

Primero adquirimos las creencias y luego buscamos razones que las expliquen. (Michael Shermer – Escritor)

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