Efecto Espectador

El Efecto Espectador es uno de los sesgos cognitivos más extraños. Es el fenómeno psicológico que hace que sea menos probable que actuemos en una situación de emergencia cuando hay personas mirando, que cuando estamos solos.

La razón que suele darse es que el hecho de que haya más gente diluye la responsabilidad de no hacer nada, además de pensar que puede haber otra persona más preparada para actuar entre los espectadores.

Este efecto sostiene que a mayor número de espectadores observando a alguien en peligro, es menor la probabilidad de que alguien se responsabilice y ayude a la víctima.

El caso de Kitty Genovese

El ejemplo más recurrente cuando se habla de este efecto psicológico es el de Kitty Genovese, una chica que, en 1964, fue violada y apuñalada por un violador y asesino en serie durante más de media hora.
Se cuenta que hubo hasta 38 testigos y ninguno intervino ni llamó a la policía. 

Se escribió un articulo en el New York Times con el siguiente titular:
“Durante más de media hora treinta y ocho vecinos observantes de la ley en Queens observaron a un asesino acechar y apuñalar a su víctima en múltiples ataques separados en Kew Gardens.” El titular es dramático pero inexacto. Ninguno de los testigos observó los ataques en su totalidad. 

Estudio en laboratorio

John Darley y Bib Latane publicarón en el Journal of Personality and Social Psychology una investigación titulada «La intervención de los espectadores en emergencias: la difusión de la responsabilidad».

Para hacer esta investigación, contactaron a varios universitarios y les comunicaron que participarían en una discusión con cinco personas sobre problemas personales. Cada participante estaría aislado en una habitación, sin poder observar a sus interlocutores, pero se escucharían unos a otros alternativamente; apagando los micrófonos de quienes no tuviesen el turno de hablar.

Cada estudiante conversaría con uno o varios «participantes», que en realidad eran sólo voces grabadas. En algún punto de la conversación, una de las voces grabadas correspondería a un estudiante teniendo una crisis epiléptica. El objetivo era medir cuánto tiempo tomaba al participante real reaccionar y pedir ayuda.

Los resultados fueron alarmantes. Cuando en la «conversación» sólo estuvo presente el sujeto estudiado y la víctima de convulsiones, el 85% de los participantes respondió antes de que terminara la grabación. Cuando estaban involucradas 2 personas y la víctima, el 62% respondió con celeridad; mientras que cuando el experimento involucraba a 6 individuos sólo el 31% de los individuos buscó ayuda para atender la emergencia.


¿Qué opinas? ¿Crees que es cierto? Por ejemplo si hay un robo o una agresión, ¿crees que es menos probable que actuemos si hay más gente observando la agresión?

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