Disonancia Cognitiva

¿Te moleta cuando te llevan la contraría? ¿Te cuesta admitir que te has equivocado?

A las personas normalmente no nos gusta estar equivocados. Todo esto tiene una explicación evolutiva ya que el deseo de coherencia es una de las principales motivaciones humanas.

Solemos experimentar malestar cuando recibimos información que contradice nuestras creencias previas o cuando nuestras actitudes se contradicen con nuestras conductas.

Una de las teorías mas famosas sobre este tema es la desarrollada por Leon Festinger en 1957: La teoría de la disonancia cognitiva

Esta teoría tuvo más auge que las anteriores teorías porque planteaba que las personas no suelen reconocer su inconsistencia sino que tratan de justificarla ante los demás y ante ellas mismas.

La disonancia es un factor motivacional, como el hambre o la frustración, al igual que el hambre nos empuja a buscar comida, la disonancia cognitiva nos empuja a realizar cambios psicológicos para disminuir nuestro malestar

La magnitud del malestar depende de:

  1. La proporción de pensamientos disonantes respecto a los consonantes
  2. La importancia de cada uno de estos pensamientos para la persona

Por ejemplo: Como tengo que hacer un proyecto para la universidad, no voy a una cena con mis amigos.. Pensar que me he perdido una noche divertida es un pensamiento disonante pero pensar en entregar un trabajo bien hecho es una creencia consonante con mi conducta. Si pienso que en esa cena va a ir una persona que me gusta, aumenta la disonancia.

Estrategias para disminuir la disonancia:

  1. Añadir nuevos elementos consonantes (me gusta mucho el proyecto que estoy haciendo y lo estoy disfrutando)
  2. Aumentar la importancia de los elementos consonantes (creo que el proyecto será importante para conseguir un buen trabajo)
  3. Quitar importancia a los elementos disonantes (ya habrá más cenas, no creo que hoy se lo vayan a pasar tan bien…)

La disonancia es muy típica después de tomar una decisión.
Procedimientos para disminuirla:

  1. Restar importancia a la decisión tomada
  2. Considerar que el resultado final será parecido con cualquiera de las dos alternativas
  3. Cambiar el atractivo de ambas alternativas:
    Aumentando la importancia de la opción elegida
    No teniendo en cuenta los elementos negativos de la opción elegida o los positivos de la rechazada
    Aumentando los elementos positivos de nuestra elección

Por ejemplo: Si dudo entre comprarme una bici o una moto y me decanto por la bici, pensaré que ésta contamina menos, que haré mas ejercicio, que igual la moto que había visto no me gustaba tanto, que con el dinero que me ahorro puedo comprarme algo más, … )

El paradigma de la complacencia inducida

Todos hacemos cosas contrarias a lo que pensamos por diferentes motivos, evitar una sanción, no herir sensibilidades… Justificar estar conductas puede ser más o menos difícil según los argumentos escogidos para racionalizarlas.

Festinger y Carlsmith quisieron comprobar qué sucedía cuando una persona se ve forzada a decir o hacer algo en contra de su actitud. Para ello realizaron este experimento:

Se les pedía a los participantes que realizasen una tarea muy aburrida durante una hora. A continuación, se les provocaba disonancia pidiéndoles que ayudaran al experimentador comunicando a otros estudiantes que esperaban fuera que la tarea que iban a realizar era muy interesante para así convencerlos de participar en el experimento.

En este momento se separaba a los participantes en dos grupos, a unos se les ofrecía 20 dólares por mentir y a otros 1 dólar.

Según la teoría, los que habían recibido 20 dólares no sentían disonancia ya que el dinero recibido permitía justificar su conducta por una causa externa. En cambio, los que habían recibido 1 dólar si que sentían disonancia, ya que tan poco dinero no justificaba decir una mentira a sus compañeros.

Cuando posteriormente se midió la actitud ante la tarea se observó que el grupo que había recibido 20 dólares tenía una actitud mucho más negativa que el grupo que había recibido un dólar. Este último grupo, para evitar la disonancia pasó a creer que la tarea no había sido tan aburrida como lo fue en realidad.

Si en vez de recompensas, utilizamos castigos, la teoría funciona de la misma manera.

Es curioso comprobar cómo de manera inconsciente somos capaces de cambiar nuestras actitudes para evitar sentirnos mal cuando nuestras creencias y comportamientos no van al unisonó.

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