Cuatro grandes virtudes Estoicas

Las Cuatro Virtudes Estoicas son los cuatro puntos cardinales por los que los estoicos se guiaban para ser mejores personas y perfeccionar el arte de vivir bien.

Al hablar de como actuar, los estoicos repetían la necesidad de vivir de acuerdo a nuestra naturaleza. La naturaleza humana se diferencia en dos grandes aspectos de la del resto del mundo animal: tenemos capacidad de razonar y una profunda conexión social.

Vivir de acuerdo a nuestra naturaleza implicaría actuar guiados por la razón y por la moral, entendiendo que tenemos una responsabilidad social de ayudar a los demás.

Las virtudes son: Sabiduría, coraje, justicia y templanza (disciplina)

Sabiduría práctica o prudencia

La capacidad de discernir entre lo bueno y lo malo, es decir, nuestra habilidad para juzgar qué es lo que debemos hacer y qué es lo que no debemos hacer, como un paso crucial dentro de nuestro camino a una vida más virtuosa y, en definitiva, más feliz.

Los estoicos advertían que las cosas no suelen ser lo que parecen a primera vista, y nos animaban a estudiarlas con profundidad.

«Todo lo que escuchamos es una opinión no un hecho. Todo lo que vemos es una perspectiva, no la verdad.» – MARCO AURELIO –

La prudencia es la más importante de las virtudes estoicas, porque se refiere al conocimiento firmemente aprendido de lo que es bueno, malo e indiferente en la vida. Para los estoicos, lo contrario es la adicción a la ignorancia.

Justicia

Para los estoicos, la justicia no solo significa lo que está de acuerdo con las leyes, en el sentido legal del término, sino lo que es moral en nuestras relaciones con los demás en
general. Podríamos llamar a esta virtud «Moralidad».

A la hora de decidir cómo actuar, debemos considerar el impacto en la sociedad.

Una de las impresiones equivocadas sobre los estoicos es que eran personas frías y distantes. Nada más lejos de la realidad. Sentían una profunda responsabilidad social y nos recordaban la necesidad de ayudar a los demás.

«Lo que no beneficia a la colmena no beneficia a la abeja» – MARCO AURELIO –

Podemos ver la Justicia en gran medida como la sabiduría moral aplicada a nuestras
acciones.

Aplicar justicia no implica buscar venganza. Marco Aurelio nos recordaba que la mejor venganza es no actuar como quién nos ataca.


Templanza (Disciplina)

Se entiende como la moderación en relación con los deseos y placeres que normalmente ocurren en él. También como disciplina, el estado por el cual uno elige y es cauteloso acerca de lo que debería hacer o no.

Los estoicos se caracterizaban por su gran disciplina a la hora de llevar a cabo aquello que se proponían, evitando caer en la tentación o el desánimo.

Aunque se otorga un valor superior a la sabiduría, el conocimiento sin acción no sirve de nada.

«La disciplina es una gran ayuda para el que posee un mediocre ingenio» – SÉNECA –

La templanza o la moderación están estrechamente relacionadas con el concepto de
«Prosoche», cuya traducción más acertada es «prestar atención» y que muchas personas hoy relacionan con el concepto de mindfulness o «atención plena».


Coraje

La capacidad de actuar con virtud independientemente de las consecuencias. No es la ausencia de miedo, sino hacer lo correcto a pesar del miedo.

Es lo contrario de la «cobardía». La virtud del coraje nos permite soportar el miedo y el dolor.

No se trata de asumir riesgos innecesarios.
«El coraje sin sabiduría es un tipo más de cobardía» – SÉNECA –

Beneficios de desarrollar las virtudes estoicas

Si te esfuerzas por adquirir conocimiento (sabiduría), tratas bien a los demás (con justicia), actuas a pesar del miedo (coraje) y superas los obstáculos y tentaciones (disciplina), seguramente te irá bien en la vida.

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