La paradoja Sorites

Sorites significa «montón» en griego y la paradoja trata de cómo de difícil es establecer los tonos de gris utilizando como ejemplo montoncitos de arena.

El autor se cree que fue Eubulides de Mileto, un filósofo griego.

Imaginemos un montón de arena y a su lado un grano de arena suelto. Miramos a uno, después al otro y concluimos que son cosas distintas.

Un grano de arena no es un montoncito.

Supongamos entonces que añadimos un segundo grano de arena al primero. Pero uno más no es suficiente para convertirlo en un montoncito, ¿no? Y si un grano de arena no es suficiente para hacer que esos dos granos sean un montón, añadir un tercero seguirá sin ser suficiente. Si tres siguen sin constituir uno, añadir otro grano más tampoco va a convertirlos en un montoncito. Lo mismo sucederá el cuarto, el quinto, el sexto… 

Y aquí llega la paradoja: si seguimos con este razonamiento podríamos acabar teniendo un montón de arena igual o mayor que el inicial, pero sin saber en qué momento aquello dejó de ser sólo «unos cuantos granos de arena». 

Y esta paradoja la utilizamos en el día a día.

Ejemplos

Hay muchas normas que han estipulado un valor como límite. Pienso que la mayoría de ellas se han tomado utilizando gran cantidad de datos que respaldan ese valor como el idóneo para separar el grano del montón.

En muchos países el aborto es libre dentro de las 12/14 primeras semanas de gestación.

La tasa de alcohol permitida es de 0,25 miligramos por litro en aire respirado.

En la mayor parte del mundo la edad para beber alcohol es de 18 años.

En medicina se dan muchos casos. Si te haces un análisis de sangre la hemoglobina, los leucocitos, los glóbulos blancos, la glucosa … tienen que estar en un rango.

En las fronteras llegan las dificultades.

Como de diferente es una persona de 17 años y 364 días de uno de 18 años. El feto de 14 semanas y 6 días de uno de 15. La conducción de una persona con 0.24 mg de alcohol o de 0.25, …

«En algún sitio hay que poner la frontera».

Esta misma lógica se puede aplicar a las razas.

Por lo general, todos creemos saber distinguir a una persona de raza negra de una de raza blanca. Pero si pusiéramos en una larguísima fila imaginaria a personas con todos los tonos de piel distintos que pudiéramos encontrar sobre la tierra, ¿cuál sería la última persona blanca y cuál la primera negra? 

Cada uno somos personas distintas y no todos vemos el montón de arena con los mismos granos.

¿Cuándo está el huevo cocido? ¿5 minutos? ¿6? El mundo está lleno de grises pero para facilitar la convivencia, las leyes etc. necesitamos simplificarlo con categorías.

Conclusión / Opinión

Existe un punto en el que añadir un grano de arena produce una diferencia, entre no ser un montón y ser un montón; en que hay un número de pelos que marca el límite exacto entre un calvo y uno que no lo es. 

Cuantos más datos tengamos y mejor los evaluemos podremos conseguir diferenciar los montones de los granos de forma más beneficiosa.

Creo que esta bien utilizar nuestro pensamiento crítico y confiar en los datos y en los expertos en la materia, teniendo cuidado con nuestros sesgos y creencias.

No creo que sea una buena idea no modificar un valor con el único argumento de “que siempre ha sido así”.

Si aparecen nuevos datos que respalden que hay que modificar algunos de los límites establecidos no me parece mala idea que se modifiquen.

Imaginemos que salen nuevos estudios que demuestran que el colesterol no es perjudicial hasta otros límites, ¿por qué no cambiarlos?

Por otro lado también esta bien que recordemos la valla de Chesterton

«No quites nunca una valla hasta que sepas la razón por la que fue colocada» -G.K. Chesterton


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