Mente racional VS Mente emocional
En nuestro cerebro conviven dos sistemas: el racional y el emocional.
Esta separación es muy frecuente en psicología. Kahneman en su libro “pensar rápido pensar despacio” ya nos habla del sistema 1 y el sistema 2.
El psicólogo Jonathan Haidt utiliza una analogía para explicar que el hombre no es tan racional como se cree.

Jinete, elefante y camino
(Por qué se nos da tan mal cumplir con los objetivos que nos marcamos)
Piensa en tu cerebro como un jinete montado en un elefante.
El jinete representa el sistema racional, la parte que hace planes y resuelve problemas. Representa a nuestra capacidad para pensar en el largo plazo, planificar y esforzarnos.
El elefante representa el sistema emocional, es el que genera la energía para el viaje. Su objetivo es la gratificación inmediata, la comodidad. Sólo piensa en el aquí y ahora.
El jinete piensa y decide: ¡Quiero ir por ahí!, puede intentar dirigir al elefante o tirar de él, pero si no se ponen de acuerdo, el elefante tiene unas cuantas toneladas de ventaja sobre el jinete. Esa diferencia hace que sea difícil adoptar comportamientos.

El jinete y el elefante deben mantener un cierto equilibrio. El elefante es útil para reaccionar a la urgencia, pero en nuestro mundo actual, tomar decisiones en base a nuestras emociones puede suponer un desastre.
Para que los dos vayan por una dirección hay que pensar en el camino, en el entorno exterior.
El jinete y el elefante tienen más posibilidades de llegar a su destino si se puede despejar el camino de obstáculos y acortarlo.
3 acciones para liderar un cambio.
1-Guiar al jinete, darle la información para llegar al destino.
2-Motivar al elefante, influir en el aspecto emocional.
3-Intervenir en el camino, para facilitar el recorrido y que sea más fácil llegar a la meta.
«A SIMPLE VISTA, ES OBVIO PENSAR QUE EL JINETE ES QUIEN MANDA (EN TEORÍA, ASÍ ES), POR ESO LLEVA LAS RIENDAS. PERO EL ELEFANTE ES MUCHO BICHO PARA SER DOBLEGADO POR ALGO TAN PEQUEÑO Y, A MENOS QUE AMBOS VAYAN MUY ALINEADOS, LA DISPUTA ESTÁ ASEGURADA, Y NORMALMENTE SERÁ EL ELEFANTE EL QUE GANE.» – Jonathan Haidt

Ejemplo
Tenemos como objetivo mejorar nuestra salud física.
El jinete, nuestra parte racional, sabe que tiene que alimentarse saludablemente y realizar ejercicio. Pero el elefante pesa mucho y ve en casa un paquete de galletas y se dirige hacia él para comérselo entero. Además esta lloviendo y decide que no se va a mover hasta el gimnasio, ya si eso mañana, que igual no llueve.
En este caso intervenir el camino podría ser tener un sistema en el que tengas la hora programada para el deporte, con los ejercicios elegidos, tener un calendario de entrenamiento, el bolso del gimnasio preparado, no tengas galletas en casa, dormir más de 7 horas todos los días …
Conclusión
El jinete puede ser mucho más listo que el elefante, pero no es tan fuerte, ni tiene energía suficiente para tomar decisiones todo el día. Por eso, cuando estamos cansados regresamos a nuestro modo “automático” y hacemos las cosas sin darnos cuenta.
Intervenir el camino, podría ser, crear hábitos y desarrollar buenos sistemas para conseguir llegar a nuestro destino.
Una vez que llevemos mucho tiempo realizando unas tareas y que las hayamos convertido en hábitos, podremos llegar a la cuarta fase esencial del aprendizaje (competencia inconsciente) y no tengamos que depender tanto del sistema racional, al hacer tareas que nos llevan a nuestro objetivo en piloto automático.