Dos monjes zen iban cruzando un río. Se encontraron con una mujer muy joven y hermosa que también quería cruzar, pero tenía miedo. Así que un monje la subió sobre sus hombros y la llevó hasta la otra orilla.
El otro monje estaba furioso.
No dijo nada pero hervía por dentro.
Eso estaba prohibido.
Un monje budista no debía tocar una mujer y este monje no sólo la había tocado, sino que la había llevado sobre los hombros.

Recorrieron varias leguas.
Cuando llegaron al monasterio, mientras entraban, el monje que estaba enojado se volvió hacia el otro y le dijo:
-Tendré que decírselo al maestro.
Tendré que informar acerca de esto.
Está prohibido.
-¿De qué estás hablando? ¿Qué está prohibido? -le dijo el otro.
-¿Te has olvidado? Llevaste a esta hermosa mujer sobre tus hombros -dijo el que estaba enojado.
El otro monje se rió y luego dijo:
-Sí, yo la llevé. Pero la dejé en el río, muchas leguas atrás. Tú todavía la estás cargando…
A veces cargamos con el pasado, la culpa, el resentimiento, etc. Cargamos con tantas cosas, tan grandes y pesadas, que caminamos encorvados, dejando de ver todo lo positivo que hay a nuestro alrededor.
El pasado
Si queremos ser felices y estar en paz con nosotros mismos, tenemos que vivir en el presente. Es necesario soltar el pasado.
Del pasado debemos aprender, recordar experiencias para aplicarlas en el presente. Aprender lecciones. No tenemos que continuar viviendo en el pasado y sufriendo por lo que ocurrió.
Cargamos con «un equipaje», asuntos que pasaron hace mucho tiempo y que no soltamos.
Soltar
A veces no lo soltamos buscando un tiempo en el que fuimos más «felices» de lo que somos ahora. Nuestro cerebro quiere evitar el dolor y sentir placer, y le parece una buena idea recordar esas vivencias.
Tenemos dificultadas para soltar por varias razones, por ejemplo: El miedo al cambio, el miedo a perder, el deseo de control, el deseo de aprobación, el miedo a no conseguir lo que deseamos.
Hasta que no hayamos reconocido y observado nuestros sentimientos no podemos soltarlos.
Soltar no es perder. Es abrirse a incorporar algo nuevo.

en vivirmindfullness.com nos cuentan 6 pasos para tomar consciencia y soltar lastre.
Tomar consciencia y soltar lastre
1.- Identifica esos momentos en los que te pillas fantaseando con “los buenos tiempos”.
2.- Pregúntate: ¿Cuáles son los beneficios secundarios de seguir estancado en el pasado?.
3.- Cierra círculos, etapas, capítulos.
4.- Perdónate para poder perdonar.
5.- Vive el duelo.
6.- Agradece la experiencia.
Dos Caminos
Existen dos caminos:
- Un camino donde convives, te adaptas a los cambios, vas soltando las piedras de tu recorrido vital y deshaciéndote de creencias, prejuicios y tradiciones cuando supongan un lastre a tu propio crecimiento.
- El otro camino nos refleja el aferramiento a nuestro sistema de creencias, el apego a cada piedra del camino y nuestra inflexibilidad a las circunstancias cambiantes del entorno.