Hoy estaba haciendo unas compras y he visto a dos hombres discutir.
Uno de ellos no había esperado su turno, pasándose de listo se le había colado y encima le estaba respondiendo de malas formas.
Cuando he salido de la tienda he visto a la persona que se le habían colado, enfadada comentando con otro lo que le había pasado. Se le veía realmente afectado.
Sin ser culpa suya este hecho le estaba afectando en su vida. ¿Le merecía la pena?
Y esto me ha hecho recordar cosas del estoicismo.
Visualización Negativa
Marco Aurelio empezaba el día visualizando que se encontraría con personas “entrometidas, ingratas, insolentes, desleales, falsas y egoístas”.
Se preparaba para ello y planificaba su respuesta.
“Ninguno de ellos me puede herir ni implicarme en su maldad. Ni debo tampoco sentir odio por ellos”.
Utilizaba la visualización negativa. Haz click aquí si quieres saber más de esa técnica estoica.
Esto te puede ayudar para ser más paciente y mantener tu tranquilidad al encontrarte con gente de este tipo.
Tranquilidad
Cuanto más cerca esté un hombre de una mente calmada, más cerca estará de su fuerza. – Marco Aurelio –
El objetivo de la vida no es eliminar todos nuestros problemas, sino actuar correctamente y mantener la paz mental aunque existan.
Una mente ansiosa o agitada difícilmente actuará de manera razonada.
Dicotomía del Control
Tu tienes poder sobre tu mente, no sobre los acontecimientos.
Hay que distinguir entre las circunstancias externas que no puedes controlar y las decisiones que tomas con respecto a ellas, que si están bajo tu control.
En este caso no puedes controlar como actúe esa persona en el supermercado, ni tampoco puedes controlar su carácter. Lo que puedes es respirar hondo, reflexionar sabiamente sobre el hecho que esta sucediendo. Evaluar.
Muchas veces son minucias las cosas que nos enfadan.
Si es una tontería lo mejor es que te abstengas de responder. Si por el contrarío, no es una tontería, entonces no lo ignores, actúa con coraje.
Aún siendo un ataque malintencionado, evalúa si el agresor merece una respuesta. A veces la mejor respuesta es la indiferencia.