¿Personas tóxicas? ¿Relaciones tóxicas?

Muchos psicólogos no hablan de personas tóxicas, sino de relaciones tóxicas.
Hay personas que en determinados momentos nos resultan tóxicas.

Hablamos de relaciones que no nos resultan nutritivas, que no nos aportan, que nos quitan energía, que nos obsesionan.

Pueden ser relaciones de pareja, de amigos, laborales, familiares, …

¿Qué tipos de comportamiento podemos encontrar en las relaciones tóxicas?
Comportamientos prepotentes, críticos, pesimistas, victimistas, manipuladores, agresivos.

Al tratarse de relaciones nosotros tenemos parte de importancia en el asunto.
Esto implica admitir que la otra persona te está contaminando, lo que quiere decir que tenemos abiertas demasiadas puertas por donde se nos están marchando las ganas, las energías y la motivación. Le estamos dando demasiado poder a la otra persona.

¿Cómo saber si tenemos una relación tóxica?

Nos podríamos realizar unas cuantas preguntas a nosotros mismos.

Cuando quedo con esta persona, ¿me aporta o salgo mas vacío al pasar tiempo con ella?
¿Me quita energía o me da energía?
¿Me ayuda a conseguir mis objetivos? En el amor, en la amistad, en mi trabajo, en el ámbito que sea.
¿Nos liberamos al dejar de estar con esa persona? ¿Sentimos alivio?

También podemos tratar de analizar como se comportan esas personas con nosotros.
¿Son egoístas?, ¿son soberbios?, ¿son incapaces de sentir culpa?, ¿deforman la realidad?, …

¿Qué podemos hacer?

Mónica González y Luis Muiño (de Entiende tu Mente) nos dan los siguientes consejos:

En relaciones cercanas una cosa es comprenderles y otra justificarles. No deberíamos justificar comportamientos ni relaciones tóxicas. Son relaciones que nos causan dolor y deberían ser nutritivas.

Un consejo sería no intentar cambiarles, llegado a un momento de la vida el cambio es muy difícil.

Aconsejo perder la esperanza del cambio. Puedes ponerte un limite de intentos en cambiar a alguien y si no se consigue dejar de intentarlo (no más de tres intentos).
En 30 años de terapia nunca he visto a nadie que cambie en algo sustancial por otro. Es posible que se puedan cambiar cosas como la forma de vestir, los gustos musicales, … Pero en lo sustancial no es posible.

También es importante poner barreras entre nosotros y la otra persona. Crear distancia tanto física como emocionalmente.

Hay que acostumbrarse a la tensión interpersonal. Debes crear una tolerancia a las situaciones de tensión, que son las que nos impiden cambiar.
Nos duele decirle a la otra persona que no, no quedar con ella, echarla de nuestra vida. Eso genera una tensión de la que nos tenemos que acostumbrar.

Acostúmbrate a decir que no, y a las malas sensaciones iniciales que produce decepcionar a otro.

Maestros espirituales

Me parece curiosa la forma en la que Borja Vilaseca de forma irónica habla de maestros espirituales refiriéndose a personas cuya presencia, cuya conducta, provoca que tu te perturbes a ti mismo.

Podríamos decir que todos tenemos a esa persona que esta podrida por dentro, que le molesta todo, que dice que nunca se equivoca, qué es egocéntrica. Si consigues que esas personas no te perturben, dejan de ser maestros.

Durante tu vida no dejaran de aparecer este tipo de personas. Personas conflictivas, difíciles de tratar. Con ellas podrás aprender a cerca de tu ‘lado oscuro’ (tus defectos, tus demonios internos, …).


Los estoicos

Tú tienes el poder sobre tu mente, no los eventos externos. Entiende esto, y encontrarás tu fuerza. – Marco Aurelio –

¿Qué haría un estoico contra actitudes tóxicas, contra relaciones tóxicas?

Podríamos usar la dicotomía del control para darnos cuenta de que no dependen de nosotros los comentarios o la actitud que tengan otras personas. Lo que sí depende de nosotros es cómo interpretamos esas palabras y actitudes.

También muchas veces podemos pasar menos tiempo con esas personas, poner barreras o apartarlas de nuestra vida.
Debemos actuar con sabiduría y coraje, y luego apreciar lo que nos deparé el destino.

Actuar sin miedos. La mayoría de nuestros miedos son exagerados o directamente infundados. Evitar las cosas que tememos alivia la tensión a corto plazo pero genera un problema de falta de afrontamiento con el tiempo, aumentando el temor y limitando nuestra capacidad de actuación.

Cuando pienses que alguien te ofende o te insulta, no te dejes llevar por esa impresión. Recuerda que no es su comportamiento lo que te daña, sino tu juicio.
– Epicteto –

Consejo

Si conseguimos encontrar lo contrario a la relación tóxica,  esa persona saludable que nos da energía, que nos ayuda a crecer a sentirnos mejores, pasa tiempo con esa persona.

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