El estado natural del ser humano

«He reinado más de cincuenta años en Córdoba. Amado por mis súbditos, temido por mis enemigos y respetado por mis aliados. Riquezas y honores, poder y placeres, aguardaron mi llamada para acudir de inmediato. No existe terrena bendición que me haya sido esquiva. En esta situación he anotado diligentemente los días de pura y auténtica felicidad que he disfrutado: suman catorce” – Abderraman III – Califa de Córdoba

Abderraman murió con 73 años, vivió entre lujos y placeres casi 27.000 días pero como podemos leer en uno de sus últimos escritos, contabilizó 14 días plenos de felicidad.

Muchas veces hemos mencionado en esikigai que no nos atrevemos a definir lo que es felicidad, aunque si que estamos bastante de acuerdo con que puede estar en el equilibrio del bienestar emocional y la satisfacción con la vida

En esta entrada de lo que queremos hablar es de la falacia de pensar que el estado natural del ser humano es estar feliz.

Nos creemos que si no tenemos problemas, si no nos pasa nada grave, nuestro estado natural debería ser el de ser felices, sentirnos bien, con bienestar, satisfacción, sin estrés…

No es así, el estado natural del ser humano no es ese. Nuestro estado de animo va a variar. Nos vamos a estresar y sentiremos ansiedad en algunas situaciones.

La vida duele, en general, es iluso pensar que no es así. Esto genera unas expectativas que nos hacen sufrir mucho. Nos presionamos con el debería sentirme bien, debería estar mejor, tendría que quererme más, …

Si tu expectativa es que debes tener una vida sin problemas y que no te pase nada malo, siempre vas a tener baja satisfacción.

Estamos tristes y la sociedad nos “obliga” a ser felices, eso hace empeorar nuestro estado, generando más angustia en la búsqueda de esa supuesta felicidad que no llega.

El ser humano no esta “diseñado” para ser feliz. Estamos diseñados como especie para reproducirnos y sobrevivir. Es posible que aunque nos empeñemos en buscar experiencias que nos hagan felices para siempre, no las encontremos salvo de forma momentánea.

¿Felicidad duradera por siempre?

Me ha parecido curiosa una idea que he leído sobre este tema, en el que en un artículo (Judith J.K) menciona la siguiente hipótesis:

si todos fuésemos capaces de experimentar una felicidad duradera por siempre jamás, pocos de nosotros continuaríamos motivados para superarnos y ser mejores en nuestro día a día, con diferentes tareas; y nuestra especie estaría condenada a desaparecer.”

Daría para un debate, otro día podemos profundizar en el tema.   

Conclusión

La verdad es que nos ha quedado una entrada bastante pesimista, voy a intentar acabar de una forma más positiva.

Creo que podemos vivir una vida que merezca la pena ser vivida, con muchos momentos de bienestar y satisfacción, incluso en etapas duraderas de la vida.

En la época tecnológica que vivimos sufriremos bombardeos de información adulterada que hará que se llene nuestra mente de pensamientos en los que compare nuestra vida con la de otras personas.

Solo vemos una parte irreal, pero eso nos hará sentirnos mal, pensaremos que algo falla en nosotros.

Creo que puede sernos útil entender nuestro estado natural, quitarnos esa presión, no tengo que estar siempre bien, Y NO PASA NADA.

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