ERRORROGANTE: cuando la confianza va por delante de los hechos

Hay palabras que no existen… hasta que las necesitas. En El camino de los reyes (Brandon Sanderson), Shallan suelta una de esas: “errorrogante” (errorgant). Y la define así, con una precisión casi quirúrgica:

Estar el doble de seguro que alguien simplemente arrogante… teniendo solo una décima parte de los hechos necesarios.

Básicamente: mucha seguridad + poca evidencia.
No es solo hablar fuerte. Es hablar fuerte estando equivocado.

¿De dónde viene “errorrogante”?

En la escena, Shallan está harta de leer debates interminables de “eruditos” que no consideran otros puntos de vista. Jasnah le responde algo incómodo: esto también es la erudición.
Y ahí aparece la palabra como un dardo: no es confianza, es postureo intelectual con déficit de datos.

En castellano funciona genial porque une error + arrogante. Y ya no puedes “desver” el fenómeno.

La errorrogancia en la vida real

La ves en:

  • Opiniones rotundas sobre temas complejos tras ver un hilo o un vídeo.
  • Gente que confunde “me suena” con “lo sé”.
  • Debates donde el objetivo no es entender, sino ganar.
  • Frases tipo: “Esto es así, punto”, sin fuentes, sin matices.

La gran pista no es el error (todos nos equivocamos).
La pista es la seguridad absoluta sin curiosidad.

Dunning–Kruger: el primo científico de la errorrogancia

El efecto Dunning–Kruger describe algo parecido: cuando sabes poco de un tema, puedes sobreestimar tu competencia porque todavía no ves la complejidad ni tus propias lagunas.

Traducción humana:

  • Al principio, todo parece fácil.
  • Cuanto más aprendes, más dudas (porque ves matices).
  • Con experiencia real, vuelves a ganar confianza… pero suele ser una confianza más humilde.

La errorrogancia vive en ese primer pico: confianza temprana sin mapas.


Sesgos que la alimentan

1) Sesgo de confirmación

Buscamos datos que nos den la razón y evitamos los que nos incomodan.

Versión errorrogante: “He encontrado 3 cosas que lo prueban”
La trampa: ignorar 30 que lo contradicen.

2) Ilusión de explicación

Creemos que entendemos algo hasta que intentamos explicarlo en detalle.

Test rápido: intenta explicarlo a alguien sin jerga, en 60 segundos.

3) Sesgo de disponibilidad

Lo que recuerdas fácil (porque lo viste hace poco o impacta) parece más cierto o más frecuente.


El “Movimiento Asegurado”: cuando la discusión se convierte en deporte

En el libro lo llaman “Movimiento Asegurado”: gente que debate para provocar, polarizar o impresionar.
En redes es el terreno perfecto para la errorrogancia: formato corto, premios a la seguridad, castigo a los matices.

La ironía es que la seguridad vende… aunque no sea verdad.


Cómo detectar la errorrogancia (sin convertirte en policía del pensamiento)

Señales en otros

  • Certeza total con poca evidencia.
  • No hay “puede que”, “no estoy seguro”, “déjame mirarlo”.
  • Cambian de tema cuando se pide fuente.
  • Reducen lo complejo a un eslogan.

Señales en ti (más útil)

  • Te molesta que te contradigan más que equivocarte.
  • Quieres responder rápido para “no perder”.
  • Solo consumes contenido que te reafirma.
  • Te notas defendiendo una idea como si fuera identidad.

Antídotos prácticos (pequeños, pero poderosos)

  • La frase mágica: “No lo sé (todavía).”
  • Regla 2 fuentes: antes de afirmar, busca dos fuentes independientes.
  • Steelman: intenta formular la mejor versión del argumento contrario.
  • Desacopla ego: no eres tus opiniones. Cambiar de idea es señal de salud.
  • Pregunta clave: “¿Qué me haría cambiar de opinión?”

Cierre

Me gusta “errorrogante” porque no es solo una broma: es una herramienta.
Te permite nombrar el momento exacto en que la cabeza se te llena de certezas… sin haber hecho el trabajo.

Y cuando puedes nombrarlo, puedes frenarlo.

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